era tarde ya, la luz se colaba silenciosa a través de los vidrios claros de la ventana, la joven desnuda explotaba en un orgasmo maldito, él trataba de llegar al igual que su compañera mas allá de lo que las palabras pueden describir, aquello, ese vuelo y esa caída simultanea, esa perdida del alma en un microsegundo, aquello que para el era inalcanzable, la conciencia le iba reventando el pecho, apretando con fuerza el sexo para que no pudiera exalar deseo, ni carne, para limitarlo solo en un pedazo de nada.Por un momento pensó en la locura, que le ocurría, jamas en toda su existencia su cuerpo había quedado mudo, jamas había dejado de sentir...la mujer borracha de tan supremo sentimiento no entendía el porque de la perdida de su compañero, mas ella ya estaba demasiado lejos, su cuerpo, alma y mente recorrían el espacio y cualquier intento para volverla en si en ese instante habrían resultado inútiles.
cuando dieron las 10 la mujer extenuada por su viaje estelar y el joven derrotado por no haberse perdido con ella, se tendieron en la cama mirando el cielo de la habitación, nada particular... maderas de corte regular se apareaban en una cruza plana y sin sentido una de entre la otra dejaban a la vista lo lineal , lo monótono, lo aburrido...
el día iba desapareciendo junto con los deseos...la joven sin decir nada se dio media vuelta y cerró los ojos tratando de recordar y preservar cada olor, cada movimiento, cada gemido que se había arrancado por entre las paredes.
el ensimismado tampoco decía nada, muy por el contrario se perdía en un vacío absoluto sin poder entender, miro por un momento a su alrededor reparando en la mujer, su piel aun joven, su cuerpo rolliso, sus redondeces, sus altos , sus bajos, su belleza venusina.
semanas antes la había visto pasar, desde allí no durmió para alcanzarla...lo había logrado, el tiempo, las adornadas palabras huecas que le lanzaba le habían dado resultado, fue por fin el vencedor, con la espada firme corto las carnes de esa bella introduciéndose dentro, volviéndola una parte suya.
la culpa, la maldita culpa lo llenaba esa era la culpable de todo, de su fallido intento por alcanzar el placer por palparlo con sus manos, aquello estaba lleno de vacuas quimeras por lograr ser superior, mas había olvidado lo escencial y sin ello el aire seguiría siendo el encargado de pudrirlo todo.
lo escencial.... eso que es invisible a los ojos...
eso que no se puede cosechar en 2 o 3 días eso que todos hemos olvidado...
las mentiras n conducen a nada el engañar para poder sentirse amado y luego olvidar....no seais pobres de corazon....
a mi querido pablo bravo hurtado,
estudiante de la escuela de drecho universidad de chile
santiago
1 comentario:
Gracias. De haberlo sabido antes...
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